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Charla
de Juan Manuel Romero, colaborador de ALBA
La adicción a la tecnología también
se produce en la empresa
Los problemas de actividades que puede provocar el uso excesivo de las
tecnologías fueron algunos de los aspectos analizados en una jornada
sobre prevención de riesgos laborales organizada por Fremap.
John E. Pilgrim
Alrededor
de doscientos empresarios y profesionales de diferentes sectores asistieron
al acto en el que se analizaron los problemas a los que en ocasiones se
enfrentan los responsables empresariales y sus empleados porque utilizan
la tecnología de forma abusiva para trabajar, tanto en el entorno
laboral como en el familiar.
Saber
distinguir entre el uso y abuso de estos sistemas de comunicación
es importante, según señaló en su alocución
Juan Manuel Romero, vicepresidente de Adicciones Digitales (www.adiccionesdigitales.es),
que imparte conferencias y charlas dirigidas a padres, educadores y profesionales
en general por toda España en colegios y centros sociales y de
trabajo. Explicó que "hay adultos que sufren de adicción
a Internet, por lo que baja su rendimiento laboral, e incluso pueden sufrir
problemas familiares por culpa de esa adicción".
En esta charla también se analizaron los problemas que afectan
a los hijos, por un uso inadecuado de todos esos aparatos de ocio a su
alcance: móvil, ordenador con conexión a Internet, Play
Station, Wii, MP3, etc.
Durante el debate posterior se plantearon dudas sobre el uso que hacen
los hijos de los ordenadores y los datos que se facilitan a través
de Internet. Romero dejo claro que hay que ser muy cuidadosos con esos
datos que facilitamos y hay que saber a quién se le facilitan.
Y en cuanto a los hijos señaló que, bajo ninguna circunstancia,
deben dar a conocer sus datos personales o familiares en los chats en
los que se introducen. En realidad, no deberían entrar en esos
chats sin la presencia de un adulto cerca de ellos, porque se trata de
unos servicios que fomentan el anonimato, pues nadie se identifica con
su nombre sino con un apodo. Esos datos no se deben facilitar ni siquiera
en el Messenger, que se supone que es un medio de comunicarse al que sólo
pueden acceder los amigos del grupo, ya que al final nunca se sabe si
entrará alguien de fuera no autorizado.
La falta de autocontrol
Según Romero, en muchas ocasiones "los adolescentes no saben
controlar los tiempos y no tienen sentido de la medida" respecto
del tiempo que pasan consultando páginas en Internet, comunicándose
con sus amigos o amigas mediante Messenger o jugando con consolas. Sin
embargo, no se mostró contrario a contar con una Play Station en
casa, pero advirtió que "es adictiva, así como los
videojuegos en general" y recomendó "negociar con los
hijos". Según dijo, "lo primero es que hagan los deberes
del colegio; después se les puede decir que lean tanto tiempo como
juegan, o que jueguen sólo un determinado número de días
durante un tiempo limitado; también tienen que bajar a la calle
a jugar".
Juan Manuel Romero señaló que en España "muchos
adolescentes tienen que acudir a consultas de psiquiatras para eliminar
su adicción", y señaló que "los padres
que han perdido terreno con sus hijos, deben recuperarlo". Alertó
además que la adicción a las nuevas tecnologías "puede
ser un problema muy grave".
Romero señaló que "hay padres que no saben qué
hacer" ante las horas que sus hijos pasan frente al ordenador o los
videojuegos, y recomendó que "Internet esté en un lugar
de paso de la casa, para que los padres sepan en todo momento qué
está haciendo su hijo con el ordenador".
Como conclusión de la Jornada, Romero señalo que se debe
fomentar el uso de las nuevas tecnologías, pero teniendo en cuenta
sus posibles ventajas e inconvenientes, beneficios y peligros. Se trata
de hacer un uso racional y razonable; es decir, que tanto padres como
hijos utilicen el sentido común.
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