Juan Romero, especialista en tecnoadicciones
"Hay que evitar que nuestros hijos se hagan adictos a las maquinitas"
La posibilidad de que nuestros hijos se conviertan en unos adictos a todo lo que está relacionado con la tecnología es algo que debe preocupar a cualquier padre. La sociedad actual promociona este tipo de actividades y a muchos padres les supera todo lo que tenga que ven con un ordenador, teléfono móvil o videojuegos. Y si hablamos de Internet, la situación es aún mucho más compleja.
Publicado en el semanario Alba en mayo de 2005

Hay padres que no son conscientes de los problemas que pueden provocar las adicciones de sus hijos a la tecnología. "En muchas ocasiones son los propios padres quienes impulsan a sus hijos a pasarse horas frente a estos aparatos para que les dejen en paz". Así lo señala Juan Romero, Director de Comunicación de Construcciones Digitales (www.construccionesdigitales.com), organización que se dedica a la promoción saludable de las nuevas tecnologías. Imparte charlas y conferencias en colegios y grandes y medianas empresas para concienciar a padres, educadores y profesionales de la necesidad de tener sentido común a la hora de incorporar a los hijos a las nuevas tecnologías. "El problema surge -señala Romero-porque los hijos saben mucho más de todos estos temas que sus propios padres. Han nacido con la PlaySation, el móvil y el ordenador en sus manos y es algo habitual para ellos. Lo que hay que lograr es que sepan diferenciar entre el uso y el abuso de la tecnología".
Por su parte, Santiago García Gutiérrez, Master en Matrimonio y familia por la Universidad de Navarra y Director de FP de Tajamar afirma que esto "puede hacer que padres e hijos vivan en dos mundos separados, con poca conexión entre ellos. Los padres pueden perder totalmente el control sobre lo que hacen los hijos, y no entender en absoluto el mundo en el que viven. Esto provoca un déficit educativo importante".
Por ello, los padres tienen que formarse en esas nuevas tecnologías, para poder educar a sus hijos en su uso saludable y responsable. Santiago García considera fundamental que logren "perder el miedo a enfrentarse a esas tecnologías, por el bien de sus hijos. Además, de esa forma descubrirán las inmensas posibilidades que esas tecnologías ofrecen cuando son bien utilizadas".

Los peligros de la tecnología
La tecnología aporta una serie de ventajas que nos hacen más fácil la vida, pero también nos la puede amargar si no la utilizamos con sentido común. En el caso del móvil, por ejemplo, los hijos empiezan a pedirlo a partir de los diez años, porque en su clase todos lo tienen. "Si no se lo compramos nos dicen que les van a ver como bichos raros. Quizá sea un poco excesivo comprarles el móvil tan pronto, excepto en circunstancias excepcionales, como cuando se trata de los niños de la llave, así conocidos porque salen del colegio y van solos a casa, ya sea en la ruta o por su cuenta, y pasan toda la tarde solos hasta que llegan los padres", comenta el Director de Comunicación de Construcciones Digitales.
Por su parte, Santiago García señala que el primer peligro de las nuevas tecnologías "es que son muy atractivas, que enganchan, y puede dedicarse mucho tiempo a ellas sin darnos cuenta, sin necesidad de estar haciendo cosas inadecuadas. Este peligro, cuando no se pone cuidado, puede llevar a la adicción; no saber vivir sin ellas".
En algunos casos, esto provoca un aislamiento del mundo real, "pues en ese mundo virtual uno es quien le gustaría ser en la realidad" afirma García.
Esta adicción, según Juan Romero se suele producir porque "los chavales pueden conocer muy bien estos temas pero no saben discernir lo bueno de lo divertido, ni el uso del abuso. En ocasiones se pasan horas mandando o enviando mensajes SMS. Hay días que envían o reciben más de cincuenta; escriben mal porque ahorran letras en los mensajes y eso luego se nota en el colegio". En ocasiones, incluso, están pendientes todo el día y la noche del móvil, por lo que no descansan convenientemente.
Leonor Nieva

Contenidos no recomendables
Uno de los aspectos que los padres deben tener muy presentes son los contenidos que llegan al ordenador de sus hijos, sobre todo a través de Internet. Juan Romero señala que "en el ordenador de casa puede entrar de todo, desde pornografía hasta mensajes racistas, violentos o correos fraudulentos que se hagan pasar por nuestro banco y consigan que les digamos nuestras claves". Santiago García amplía esta cuestión señalando que aunque representa un grave peligro la cantidad de contenidos inapropiados a los que se puede tener acceso, "creo importante resaltar que hay peligro aun cuando no se acceda a estos contenidos".
La consecuencia de que lleguen hasta nuestros hijos contenidos violentos, racistas o que promuevan el delito puede llevarlos a tener problemas con la Justicia. Sobre esta cuestión, Juan Romero, comenta que una de las principales preocupación que muestran los padres en las charlas que Construcciones Digitales imparte a lo largo de toda España es "la forma de evitar que los hijos, inconscientemente, se metan en esos líos". Una solución, aunque parcial, es la "instalación de filtros, muchos de los cuales tienen un nivel de seguridad muy alto, aunque no la garantizan al cien por cien", concluye Romero.